El ex presidente estadounidense, Bill Clinton, llegó a la Argentina en representación de su fundación, “Clinton Foundation”, para dar una conferencia sobre la crisis global y los desafíos de Argentina y Estados Unidos. Asistieron a la disertación más de mil personas, entre los que se encontraban empresarios, miembros de la Corte Suprema de Justicia, políticos, diplomáticos, académicos y otros funcionarios de alto rango.
Pero antes de la conferencia, el ex presidente -que cumplió su mandato entre los años 1993-2001-, almorzó con un selecto grupo de 20 empresarios con fuerte presencia en Argentina y América Latina. Se encontraban allí Julio, Gerardo y Adrián Werthein, organizadores del evento y propietarios de la compañía de seguros La Caja; Eduardo Eurnekian, presidente de Corporación América; Ernesto Gutiérrez Conte, CEO de Corporación América y Presidente de Aeropuertos Argentina 2000; Enrique Eskenazi, presidente del Grupo Petersen y vicepresidente de YPF; Jorge Brito, presidente del Banco Macro y Adeba; Hugo Sigman, dueño de los laboratorios Elea y Bagó; Eduardo Elztain, presidente del grupo IRSA, y Juan Carlos López Mena, dueño de Buquebús.
Durante el encuentro, Clinton se mostró muy interesado en las próximas elecciones legislativas del 28 de junio, aunque fue la crisis mundial la temática que acaparó las conversaciones. Luego del almuerzo, Enrique Eskenazi contó que el ex presidente “mostró una percepción optimista de los hechos que vienen en el futuro en relación con la crisis económica mundial. Dijo que se están tomando medidas en Estados Unidos y Europa que van a mejorar la situación”.
Jorge Brito, por su parte, relató que Clinton explicó cuál es su visión sobre le futuro de la economía, la crisis en los Estados Unidos y el mundo, y que aseguró que para él lo peor de la crisis ya habría pasado.
Luego del almuerzo, el ex presidente se dirigió al salón del hotel Hilton de Puerto Madero donde, durante 90 minutos, difundió los trabajos de Clinton Global Initiative , uno de los proyectos de la Clinton Foundation que reúne líderes mundiales, estudiantes universitarios y ciudadanos para, entre todos, lograr identificar e implementar soluciones innovadoras a los mayores desafíos mundiales, que incluyen el alivio de la pobreza, el cambio climático, salud y educación.
En la conferencia, a la que asistieron más de mil personas, el ex mandatario afirmó que lo peor de la crisis “parece haber pasado”, y al realizar un recorrido por los orígenes y distintas fases de la crisis financiera internacional dijo: “Debimos prevenir las ejecuciones hipotecarias y actuar una vez que se iniciaron, pero no lo hicimos”.
Esa noche, en una cena en la que compartió mesa con la presidenta Cristina Fernández y su esposo, Néstor Kirchner; el gobernador Bonaerense, Daniel Scioli; el Jefe de Gabinete Sergio Massa; el Ministro de Planificación, Julio de Vido; los empresarios y anfitriones del evento Julio, Gerardo y Adrián Werthein; y Ernesto Gutiérrez Conte, CEO de Aeropuertos 2000, el ex presidente estadounidense dijo que le gustaba mucho la Argentina y elogió la tarea del Embajador de su país, Earl Wayne, quien esta semana dejará Buenos Aires para ocupar un nuevo destino diplomático en Afganistán.

