Para el empresario, se inicia una etapa de solidificación de la economía local: “Hay un futuro brillante para las empresas: los activos están baratos y las circunstancias son favorables para las inversiones”, anticipa Eduardo Eurnekian. El empresario, líder de un holding que factura más de US$ 1000 millones anuales, con negocios que van desde aeropuertos hasta petróleo y energía eólica, vivió un intenso 2011.
Hace pocos días desembarcó en Brasil, de la mano de Engervix, firma brasileña de la que es socio a través de Inframérica, de la que posee 50 por ciento por medio de la Corporación América. Así, logró el primer contrato de gestión privada de una terminal aérea en ese país: operará por 15 años, el aeropuerto de Natal y se hará cargo de la ampliación, modernización y explotación de la terminal, con inversiones previstas por US$ 410 millones. Su oferta, de US$ 106 millones, superó en más de 200 por ciento el mínimo exigido en el pliego de licitación. Y promete ir por más. Fuera de ese sector, encabeza un megaproyecto de US$ 1200 millones: el Corredor Bioceánico, un túnel que unirá el trazado ferroviario argentino con el chileno, para dar salida a ambos océanos a la producción de los dos países. “Se trata de de la mayor obra de infraestructura comunicacional desde 1910, cuando se inauguró el paso cordillerano Cristo Redentor”, explica Eurnekian, quien, además, este año comenzó la construcción de la segunda planta de biodiesel de otra de sus empresas, Unitec Bio, en el Norte de Rosario. Destinará $ 300 millones que financiará, en parte, con un crédito del Fondo del Bicentenario.
“En los últimos años, hubo un crecimiento económico y, ahora, hay que lograr un verdadero despegue. Con la reelección de Cristina, se inicia una etapa de solidificación, de pensar en el largo plazo, con estrategias globales, analizando los cambios de políticas internacionales porque el crecimiento de la Argentina estará dado a partir de cómo crezca la torta global”, analiza. También, se muestra de acuerdo con la política oficial de recortar los subsidios, aunque aclara, “siempre y cuando, se reorienten los fondos, por ejemplo, hacia créditos a tasa subsidiada para la construcción de viviendas”.
Durante 2011, además de compras, el empresario también se ocupó de desprenderse de algunos negocios. Cerró, en US$ 957 millones, la venta del negocio de free shops en aeropuertos – bajo la concesión de Interbaires en la Argentina- a la suiza Dufry, controlada por el fondo de inversión Advent. La operación, también, comprendió la venta de las tiendas libres de impuestos en las terminales aéreas de la Argentina (Ezeiza, Aeroparque, Bariloche, Córdoba, Mendoza), algunos en Uruguay (Carrasco y Punta del Este), Ecuador (Guayaquil), Armenia (Erevan) y Martinica. En total, son 21 locales, en 10 aeropuertos. La venta incluye Interbaires e IOSC, la plataforma logística y de operaciones de compras para free shops de Corporación América.
A la hora de hablar del futuro del país, vuelve sobre la política: “el resultado de las elecciones demostró que la población optó por la continuación del Modelo, dándole al Gobierno la chance de llevar al país hacia un despegue armónico y sostenido. Ahora, no hay que dar marcha atrás”, aclara. Pero advierte: “no será fácil y habrá que hacer sacrificios”.

